Aún anhelo las noches tan juntos
Abrazos infinitos imborrables
Lo describo con suspensivos puntos
Después de todo lo mejor es que hables.
Y si es mejor tratar de otros asuntos
Los rostros eran ilocalizables
Audaz como un desenfunde de sables
Eramos los sospechosos presuntos.
Me echabas de menos y pues volviste
Pero es que ya no te necesitaba a mi lado
Y que lo suficientemente triste.
Estaba con lo que habías demostrado
Mereció la pena lo que anduviste
Con ese fin, de haberte bromeado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario